Cada vez más cocinas de Barcelona dejan el gas o la vitrocerámica antigua y pasan a inducción. Es más eficiente, más fácil de limpiar y no deja llama abierta. Pero el cambio no es tan simple como desenchufar una cosa y enchufar otra.
La potencia máxima de una placa de cuatro zonas suele rondar los 7 kW. Eso es más de lo que admite un enchufe normal y, en muchos pisos, más de lo que hay contratado para toda la vivienda. Lo que sigue es lo que conviene revisar antes de comprarla.
El circuito de cocina y horno
El reglamento de baja tensión reserva en las viviendas un circuito específico para cocina y horno, protegido con un automático de 25 A y cableado con conductor de 6 mm². Es el que debe alimentar la placa, con una caja de conexión propia detrás del mueble, no una base de enchufe compartida.
En pisos antiguos o reformados por partes, ese circuito a veces no existe: la cocina cuelga de un circuito de enchufes de 2,5 mm² y un automático de 16 A. Con una vitro de poca potencia aguantaba; con inducción a pleno rendimiento, no. Si al usar dos zonas a la vez salta el automático, el aparato no está estropeado: el circuito se queda corto.
Qué revisar antes de la instalación
- Busca en el cuadro un automático rotulado como cocina u horno y mira su calibre, impreso en el frontal (C25, C20, C16).
- Comprueba en la ficha técnica de la placa su potencia máxima y si permite limitarla desde el menú. Muchas se pueden configurar a 2,8, 3,5 o 4,6 kW.
- Mira la potencia contratada en tu factura. Con 3,45 kW y una placa sin limitar, encender el horno a la vez puede dejarte sin luz.
- Pide al instalador que mida la sección del cable que llega a la cocina y su estado. Si es de 2,5 mm² o está deteriorado, hay que tender uno nuevo desde el cuadro.
- Confirma que el punto de conexión tiene toma de tierra. Una placa con carcasa metálica y agua cerca no se conecta sin ella.
Monofásica, trifásica y potencia contratada
Casi todas las placas domésticas vienen preparadas para conexión monofásica y, en muchos modelos, también para bifásica o trifásica mediante puentes en la regleta de conexión. Si tu vivienda es monofásica, que es lo normal en un piso, se deja en monofásica y no hay que tocar nada más.
La pregunta importante es la potencia. Si limitas la placa a 3,5 kW, puedes mantener tu contratación actual y cocinar sin sustos, aunque a costa de que hervir el agua tarde un poco más. Si quieres usarla sin límite junto al horno y el termo, lo razonable es subir la potencia contratada, y para eso conviene medir antes cuánto consume de verdad tu casa.
| Salta el automático de cocina al usar dos zonas | Circuito insuficiente. Revisar calibre y sección |
|---|---|
| Salta el general al encender horno y placa | Potencia contratada corta. Limitar la placa o ampliar |
| La caja de conexión se calienta o huele | Mala conexión o cable fino. Desconectar y revisar ya |
| La placa reduce sola la potencia | Gestión interna de potencia. Normal, no es avería |
Si vienes del gas
Pasar del gas a la inducción suele obligar a llevar un circuito nuevo hasta la cocina, porque nunca hizo falta uno de esa potencia. Es un trabajo de una mañana si hay un recorrido razonable desde el cuadro, y deja la instalación preparada también para un horno eléctrico. Si además vas a dar de baja el gas, revisa si el termo o la calefacción dependían de él: puede que el cambio afecte a más de un aparato.
Preguntas frecuentes
¿Puedo instalar yo la placa si ya hay un circuito de cocina?
¿La inducción gasta más luz que la vitrocerámica?
¿Necesito un boletín para instalar una placa de inducción?
Artículo de Electricista Urgente Barcelona, escrito a partir de la experiencia de los electricistas de nuestra red, instaladores autorizados con más de 20 años de oficio. Si tienes una avería ahora, llama al 930 30 81 54: atendemos 24 horas los 365 días en Barcelona y toda su área metropolitana.
